El partido amistoso que enfrentó anoche a las selecciones nacionales de Estados Unidos y España en la Caja Mágica de Madrid se saldó con victoria para los yanquis por un ajustadísimo 86-85. Los dos tapones con los que Kevin Durant castigó a Ricky Rubio y Rudy Fernández en el último suspiro fueron la clave.
Intenso y disputado, pero con las precauciones lógicas de dos equipos que comienzan el Mundial de Turquía en pocos días, Estados Unidos dominó el encuentro en los dos primeros cuartos, imponiendo su defensa, de largo la mejor del mundo, y su alta capacidad atlética.
Solo a partir del tercero, con los de las barras y estrellas relajándose y con Navarro y Marc Gasol llevando la batuta por los hispanos, pudo España acercarse y soñar con la victoria. Incluso se puso 82 a 80 tras un jugadón de Ricky Rubio que puso en bandeja la canasta a Felipe Reyes. Pero ahí estaba Kevin Durant (25 puntos) para hacer valer su condición de estrella de la NBA.


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