
Los Boston Celtics se impusieron la pasada madrugada en su cancha a Los Angeles Lakers por 96 a 89, logrando empatar las series finales a 2. La consecución del título de campeón de la NBA se cotiza cara esta temporada y a Phil Jackson no le va a ser tan sencillo conseguir un nuevo anillo a su colección.
La clave del partido estuvo en el último cuarto, en un encuentro donde los Lakers habían estado siempre por delante en el marcador hasta el final del tercero. La clave estuvo en los suplentes de los Celtics (uno de los grandes valores de los de Boston), que junto a Ray Allen marcaron un contundente parcial de 9 a 0 al comienzo del cuarto final que tumbó a los angelinos.
Estos acusaron los problemas físicos de un Bynum muy tocado. Por si fuera poco, un robo del “viejo” Garnett a su bestia negra Pau Gasol (lo único malo de una actuación sólida con 21 puntos) terminó por decantar el encuentro para los de Massachusetts. No sirvieron de nada los seis triples y 33 puntos de Kobe. La emoción continúa el próximo domingo.

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